lunes, 28 de junio de 2010

EL PADRE NUESTRO EN ARAMEO

 Es de esta oración que derivó la versión actual del Padre Nuestro la oración ecuménica de Jesucristo. Ella está escrita en arameo, esculpida en una piedra blanca de mármol en Jerusalén, Palestina, en el Monte de los Olivos, en  la forma en que era invocada por el Maestro Jesús. El arameo era un idioma originario de la alta Mesopotamia y era la lengua de los pueblos de la región. Jesús siempre hablaba en aremeo.
La traducción del arameo al español, (sin la interferencia de la Iglesia), nos  muestra cuán bella, verdadera y profunda es estas oración, acorde con el Maestro Jesús.

Padre-Madre, respiración de la Vida
¡Fuente del sonido, Acción sin palabras, Creador del Cosmos!
Haz brillar tu luz dentro de nosotros, entre nosotros y  fuera de
 nosotros
para que podamos hacerla útil.
Ayúdanos a seguir nuestro camino,
respirando tan sólo el sentimiento que emana de Tí.
Nuestro Yo, en el mismo paso, pueda estar con el Tuyo,
para que caminemos como Reyes y Reinas
con todas las otras criaturas.
Que tu deseo y el nuestro sean uno sólo,
en toda la Luz, así como en todas las formas
en toda existencia individual, así como en todas las 
comunidades.
Haznos sentir el alma de la Tierra dentro de nosotros,
pues, de esta forma sentiremos la Sabiduría que existe en todo.
No permitas que la superficialidad y la apariencia de las cosas 
del mundo nos engañe y nos libere de todo aquello que impide nuestro crecimiento.
No nos dejes caer en el olvido
de que Tu eres el Poder y la Gloria del mundo
la Canción que se renueva de tiempo en tiempo
y que todo lo embellece.
Que Tu Amor esté siempre dónde crecen
nuestras acciones.
¡Que así sea!