viernes, 10 de septiembre de 2010

A DIOS NO LO VEMOS PERO LO SENTIMOS

El escritor holandés de temas religiosos Phil Bosmans dice: "Yo creo en Dios como un ciego cree en el sol, no porque lo vea, sino porque lo siente, porque lo experimenta".
Estas palabras de Bosmans me recuerdan aquellas del evangelista san Juan: "A Dios nadie lo ha visto jamás"  ( Jn 1, 18). No vemos a Dios, pero los creyentes experimentamos su presencia, lo sentimos cerca. Es una presencia providente, bondadosa, con la cual podemos entablar un diálogo de amistad que es una forma excelente de oración.
Ante Dios somos seres únicos e irrepetibles; somos  personas con inteligencia y voluntad libre que puede establecer con Él relaciones de amistad. Él es un Padre lleno de bondad y de misecordia que quiere nuestro bien  y nuestra plenitud. Y nuestro valedor e intercesor ante Dios es su mismo Hijo Jesús, muerto y resucitado para nuestra salvación.


Tomado de Crecer por dentro
de Joan Bertard