miércoles, 25 de abril de 2012

AÚN...TODAVÍA...





Aún cuando los límites me capturan, aún cuando la saciedad, la hartura acampan en mi espíritu, tú Señor, ¡Oh Dios! estás ahí abriendo las puertas de los arroyos para borrar los límites enviando metros y metros de olas para refrescar mi alma, para darme renuevo, para admirar otra vez el nacimiento del sol y sentirme acompañada por melodías divinas, entonces te canto y de nuevo te alabo ¡Oh! Único, ¡Oh! Dios, mi Señor. Amén.
JOB:37:5