domingo, 11 de agosto de 2013

LA ACEPTACIÓN DE LA REALIDAD


Tener miedo a la Voluntad de Dios es una de las creencias más extrañas que la mente humana jamás haya podido concebir. Esto no habría podido ocurrir a no ser que la mente hubiese estado ya tan profundamente  dividida, que le hubiese sido posible tener miedo de lo que ella misma es. La realidad solo puede ser una "amenaza" para lo ilusorio, ya que lo único que la realidad puede defender es la verdad. El hecho mismo de que percibas la Voluntad de Dios -que es lo que tú eres- como algo temible, demuestra que tienes miedo de lo que eres. Por lo tanto, no es de la Voluntad de Dios de lo que tienes miedo, sino de la tuya.
Tu voluntad no es la voluntad del ego, y por eso es por lo que el ego está contra ti. Lo que parece ser el temor a Dios es en realidad el miedo a tu propia realidad. En un estado de pánico no se puede aprender nada de manera consistente. Si el próposito de este curso es ayurdarte a recordar lo que eres, y tú crees que lo que eres es algo temible, de ello se deduce forzosamente que no aprenderás este curso. Sin embargo, la razón de que el curso exista es precisamente porque no sabes lo que eres.
Si no sabes lo que es tu realidad, ¿por que estás tan seguro de que es temible? La asociación que se hace entre la verdad y el miedo, que a lo sumo sería altamente artificial, es especialmente inadecuada en las mentes de aquellos que no saben lo que es la verdad. Lo único que esto quiere decir es que estás asociando arbitrariamente algo que se encuentra más allá de tu conciencia con algo que no deseas. Es evidente, pues, que estás juzgando algo de lo cual no tienes el menor conocimiento. Has urdido esta extraña situación de forma tal que te resulta imposible escapar de ella sin un Guía que sepa cual es tu realidad. El próposito de este Guía no es otro que el de recordarte lo que deseas. Él no está tratando de imponerte una voluntad ajena. Está simplemente haciendo todo lo posible, dentro de los límites que tú le impones, por restablecer tu propia voluntad en tu conciencia.
UCDM