viernes, 4 de julio de 2014

ABUNDANCIA

Alegoría de la abundancia


Calcular el número de semillas en una manzana es muy fácil. Pero ¿cuántos de nosotros pueden llegar a establecer el número de manzanas latentes en una semilla? Nadie puede precisar el número de manzanas que se encuentran en una semilla porque la respuesta es el infinito. ¡Lo interminable! De eso precisamente trata el principio de la abundancia: la interminabilidad.
Parece una paradoja, porque nosotros en calidad de formas humanas empezamos y finalizamos en un momento determinado, y en consecuencia la interminabilidad no forma parte de nuestra experiencia en la forma. Pero resultaría difícil de imaginar que el universo conoce fronteras, o que sencillamente finaliza en algún punto. Si en efecto así fuera, ¿qué existe al final y qué se esconde detrás de ese final? Por consiguiente, me atrevo a afirmar que no existe final en el universo, y que no existe final en ninguno de sus componentes cuando este principio forma parte de su vida.
Ya hemos observado que una gran parte de lo que somos carece de forma, y que esta parte (el pensamiento) no conoce limitaciones. Según esto me atrevo a concluir que nosotros tampoco tenemos un punto final conocido.
De esta manera, la abundancia, carente de límites y fronteras, se convierte en la clave del universo. Se puede aplicar tanto a nosotros como a cualquier otra cosa de esta única canción. Es la respuesta del universo a nuestra creencia en la escasez. Deberíamos ser conscientes de la abundancia y de la prosperidad y dejar de considerar la escasez como la piedra angular de nuestra vida.
Si nuestra mentalidad se basa en la escasez, ello significa que creemos en ella y que evaluamos la vida en términos de lo que le falta. Si prestamos excesiva atención a la escasez, estamos gastando nuestras energías en algo que no tenemos y esta experiencia contagia al resto de nuestra vida. La historia personal de mucha gente se resume en frases como: «Sencillamente no tengo suficiente», «¿Cómo puedo creer en la abundancia si mis hijos no tienen toda la ropa que necesitan?», «Sería mucho más feliz si tuviera...». La gente cree que en su vida faltan ciertas cosas porque la suerte no les sonríe, en vez de reconocer que su sistema de pensamiento se basa erróneamente en la escasez. Sin embargo, deberían saber que en tanto no dejen de vivir según esa mentalidad centrada en la escasez, eso es lo único que conseguirán en sus vidas.
Todo lo que se necesita para eliminar esta situación en la vida ya se encuentra en el mundo que habitamos y respiramos día tras día. ¿Dónde, si no, podría estar? La verdad es que hay suficiente para que todos encontremos nuestro lugar y todos formemos parte del mismo. Una vez aprendamos esta lección, comprenderemos que en nuestro caso particular este principio funciona en numerosos sentidos. Todas las personas que conozco que han pasado de una vida basada en la escasez a una vida colmada de abundancia, han descubierto la forma de creer y vivir según este principio. Me estoy refiriendo a todas y cada una de ellas, incluyéndome a mí. Pero ¿cómo podemos deshacernos de esa mentalidad centrada exclusivamente en la escasez?

Fragmento del libro "La Fuerza de Creer"
de Wayne Dyer.