sábado, 5 de julio de 2014

USTED YA LO ES TODO




Usted ya es un todo, ya está completo. Usted no va a conseguirlo todo, pues ya es todo. Estas afirmaciones deberían ser objeto de su seria consideración. Si en estos momentos no disfruta de su vida, con lo que ha acumulado, con su actual estado de salud, con su trabajo y sus relaciones, no podrá apreciar o pasárselo bien en nuevas condiciones de vida.
Nuestra capacidad para disfrutar de la vida procede de nuestramanera de procesarla, y no de la influencia de factores externos.
Nada exterior tiene capacidad de crear felicidad o plenitud en nosotros. Lo que determina la calidad de nuestra vida es nuestra decisión de sentirnos satisfechos o no, basada en nuestra forma de pensar, de vernos y de situarnos en el universo. Por consiguiente, si usted necesita mucho más para sentirse completo, entonces, aunque reciba mucho más, siempre se sentirá insatisfecho.
Pensar según el principio de la abundancia significa creer en un diálogo interior: «Amo todo lo que soy y lo que he conseguido hasta ahora. No necesito nada más, ni siquiera un pequeño cambio para considerarme feliz o completo. Sé que no conseguiré todo, porque ya lo soy todo. El universo es infinito, yo soy el universo y en consecuencia desconozco las fronteras».
Al crear y creer en sus propias afirmaciones, demuestra su disposición a sintonizar con la abundancia. Recuerdo la historia de un hombre que acudió a un gurú para saber qué necesitaba para disfrutar de la perfecta felicidad y el éxito el resto de sus días. El gurú lo dejó sin nada, puesto que en la vida ya había contado con todo lo que necesitaba. La felicidad y el éxito son procesos interiores que aportamos a nuestras empresas en la vida y no algo que obtenemos del «exterior».
Cuando actuamos según el principio de la escasez, normalmente creemos: «Si sólo tuviera un poco más, entonces alcanzaría la llave de la felicidad y el éxito». Si prestamos atención a lo que estas palabras representan, advertimos que lo que estamos afirmando es: «En este momento no me siento completo. De alguna manera, me hace falta lo que necesito.
Cuando lo consiga, entonces podré darme por satisfecho y completo». Si ésa es también nuestra creencia, cabe afirmar que estamos muy lejos de la perfección. Esta clase de pensamiento basado en la escasez da por sentado que todavía no somos seres humanos totales, completos y felices, y que todavía no contamos con las piezas que nos faltan para lograr la abundancia en nosotros mismos. Así pues, funcionamos según un proceso mental que se apoya en la carencia, y terminamos atrapados en la siguiente creencia: «Necesito tener más antes de poder considerarme plenamente feliz». Esta es la razón que nos priva de sintonizar con la abundancia que existe a lo largo y ancho del universo Usted ya lo es todo. Ya posee lo que necesita para la consecución de la felicidad, el éxito, la satisfacción y todosaquellos nobles objetivos que nos proponemos alcanzar. Si nuestras necesidades básicas se ven satisfechas y disponemos de comida, agua y aire, entonces estamos capacitados para ser muy felices. Tal como ya dijo Gandhi: «Dios se presenta a los hambrientos en forma de comida».
Podemos valorar y alegrarnos ante el fantástico milagro de lo que somos. Somos capaces de procesar todo lo que se presenta en nuestro camino sin necesidad de emitir ningún juicio. Nuestro mundo es abundante e infinito, y el modo de concebirlo depende exclusivamente de cada uno de nosotros. Incluso si nos encontráramos en prisión, ese rincón de libertad lo conservaríamos siempre. Nadie puede adueñarse del pensamiento. ¡Jamás! Desde que tomamos conciencia de lo que esto representa, podemos relacionarnos con la abundancia en calidad de clave de nuestra existencia.
Sí, en efecto, usted ya lo es todo. La abundancia ya forma parte de usted. Sintonice su dial para funcionar a la perfección en su propio beneficio.


"La Fuerza de Creer",  Wayne Dyer