sábado, 11 de octubre de 2014

LA CALLADA RESPUESTA



En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. Pero en medio del conflicto no puede haber respuesta ni se puede resolver nada, pues su propósito es asegurarse de que no haya solución y de que ninguna respuesta sea simple. Ningún problema puede resolverse dentro del conflicto, pues se le ve de diferentes maneras. Y lo que sería una solución desde un punto de vista, no lo es desde otro. Tú estás en conflicto. Por lo tanto, es evidente que no puedes resolver nada en absoluto, pues los efectos del conflicto no son parciales. No obstante si Dios dio una solución, de alguna manera tus problemas tienen que haberse resuelto, pues lo que Su Voluntad dispone ya se ha realizado.
Por eso es por lo que el tiempo no tiene nada que ver con la solución de ningún problema, ya que cualquiera  de ellos puede ser resuelto ahora mismo. Y por eso es también por lo que, en tu estado mental, ninguna solución es posible. Dios tiene que haberte dado, por lo tanto, una manera de alcanzar otro estado mental en el que se encuentra la solución. Tal es el instante santo. Ahí es donde debes llevar y dejar todos tus problemas. Ahí es donde les corresponde estar, pues ahí se encuentra su solución. Y si su solución se encuentra ahí, el problema tiene que ser simple y fácil de resolver. No tiene objeto tratar de resolver un problema donde es imposible que se encuentre su solución. Mas es igualmente seguro que se resolverá si se lleva donde se encuentra la solución.
No intentes resolver ningún problema excepto desde la seguridad del instante santo. Pues ahí el problema tiene solución y queda resuelto. Fuera de él no habrá solución, pues fuera de él no puede hallarse respuesta alguna. No hay lugar fuera de él donde jamás se pueda plantear una sola pregunta sencilla. El mundo solo puede hacer preguntas que se componen de dos partes. Una pregunta con muchas respuestas no tiene respuesta. Ninguna de ellas sería válida. El mundo no hace preguntas con la intención de que sean contestadas, sino solo para reiterar su propio punto de vista.
Todas las preguntas que se hacen en este mundo no son realmente preguntas, sino tan solo una manera de ver las cosas. Ninguna pregunta que se haga con odio puede ser contestada porque de por sí ya es una respuesta. Una pregunta que se compone de dos partes, pregunta y responde simultáneamente, y ambas cosas dan testimonio de lo mismo aunque de forma diferente. El mundo tan solo hace una pregunta y es esta: "De todas estas ilusiones, ¿cuál es verdad? ¿cuáles inspiran paz y ofrecen dicha? ¿y cuáles pueden ayudarte a escapar de todo el dolor de que este mundo se compone? Independientemente de la forma que adopte la pregunta, su propósito es siempre el mismo: pregunta para establecer que el pecado es real, y las contestaciones que te ofrece requieren que expreses tus preferencias. ¿que pecado prefieres? Este es el que debes elegir. Los otros no son verdad. ¿que quieres que te consiga el cuerpo que tú desees por encima de todas las cosas? Èl es tu siervo y también tu amigo. Díle simplemente lo que quieres y te servirá amorosa y diligentemente. Esto no es una pregunta, pues te dice lo que quieres y adonde debes ir para encontrarlo. No da lugar a que sus creencias se puedan poner en tela de juicio. Lo único que hace es exponer lo que afirma en forma de pregunta.

Un Curso de Milagros
T 27. IV: 1, 2, 3, 4. 

sábado, 4 de octubre de 2014

VI -LAS CHARLAS DE OSHO




La religión te ha estado condicionando, los políticos te han estado condicionando: tú eres un mecanismo condicionado, solo a través de la meditación hay posibilidad de condicionar la mente. Solo un meditador va más allá del condicionamiento. ¿Porqué? por que cada condicionamiento trabaja a través de pensamientos. Si tú crees que eres hindú, ¿Que eres? -un racimo de pensamientos que te fueron dados cuando tú no eras ni siquiera consciente de que te fueron dados. Un racimo de pensamientos y tú eres cristiano, católico, protestante. Solo en meditación los pensamientos se disuelven- todos los pensamientos.  Tú te conviertes con menos pensamientos. En este estado de menos pensamientos de la mente no hay condicionamiento: tú no eres más un hindú, ni un cristiano, ni comunista, ni fascista. Tú no eres no eres más cualquiera, tú eres simplemente tú mismo. Por primera vez todo el condicionamiento se ha dejado. Tú estás fuera de la prisión.
Solo la meditación te puede condicionar. Ninguna revolución social te ayudará, por que los revolucionarios te condicionarán otra vez a su manera. En 1917 Rusia fue a una revolución. Antes era uno de los países cristianos más ortodoxos. La Iglesia rusa era una de las más ortodoxas -más ortodoxa que el Vaticano- pero luego , repentinamente los rusos cambiaron todo. Las iglesias fueron cerradas - fueron convertidas en colegios, hospitales y oficinas del partido comunista -las enseñanzas religiosas fueron prohibidas y empezaron a condicionar a la gente para el comunismo. En diez años todos eran ateos. ¡Solo en diez años!  En el año 1972 toda la religión había desaparecido de Rusia; fueron nuevamente condicionados.
Pero para mí es lo mismo: si tu condicionas a un hombre como católico, cristiano o comunista para mí no hay diferencia por que todo es cuestión de condicionamiento. Tú condicionas, tú no le das libertad -¿que diferencia hay si vives en el infierno católico o en un infierno hindú o si tú vives en esclavitud cristiana esclavitud hindú? No hay diferencia. Si vives en una prisión hindú, mmm... solo es una etiqueta. Luego algún día vendrá la revolución: Ellos arrancan la etiqueta; y pondrán Prisión Comunista y tú estarás contento y feliz por que eres libre ¡en la misma prisión! Pues solo las palabras cambian. Primero te enseñaron que había un Dios que creó el mundo; y ahora te enseñan que no hay Dios y que nadie ha creado el mundo y ambas cosas te han sido enseñadas.
La religión no puede ser enseñada. Todo lo que puede ser enseñado será política. No hay ninguna posibilidad de ninguna revolución social, por que todas las revoluciones te condicionarán otra vez
Solo hay una posibilidad:  el florecimiento individual de la no-mente. Cuando tú logras el estado de no-pensamiento, nadie te puede condicionar, dejas todos los condicionamientos. Luego, por primera vez eres libre. Todo el espacio es tuyo: sin ninguna limitación, sin ninguna muralla, te mueves en la vida, tú vives, tú amas, tú te alegras, tú te deleitas.
  Osho.