lunes, 4 de mayo de 2015

ACERCA DEL REMORDIMIENTO




¿Qué es el remordimiento? El remordimiento o el arrepentimiento es natural, sin embargo, innecesario. El remordimiento es el intento que hace la mente con el fin de alterar el pasado, los sentimientos de frustración, la decepción y el sentimiento de impotencia que de él resulta.
Tratar de cambiar el pasado es como tratar de modificar alguna de las escenas de una película que has estado viendo. El pensamiento dice "¡esa escena debió haber sido diferente!" o "¡esa escena jamás debió haber aparecido!". Pero claro, la película ya era perfecta tal y como era - una perfección que en realidad incluía cualquier escena "imperfecta". Las imperfecciones son parte de esta perfección cósmica, más allá de la mente.
El reconocimiento de que las cosas son exactamente como son en este momento no quiere decir que uno se haga el desentendido o que se esté negando la vida, no se trata de una excusa para descartar la apariencia del mundo como "ilusoria" con una actitud insensible. Justamente lo opuesto... No se trata de que nos apartemos de la vida diciendo "todo está perfecto, así es que no es necesaria mi colaboración". Esto sería limitante, otra posición conceptual, otro escape de la realidad. Esta perfección está radicalmente abierta al mundo, está abierta a todos los fragmentos de la película, está abierta a cualquier cosa que surja. Podemos seguir aprendiendo lecciones del pasado y llevarlas al futuro sin llevar a cuestas un sentido de remordimiento. A esto podríamos llamarle "confianza", aunque no hay necesidad de nombrarlo de alguna manera.
No podemos cambiar el futuro pero sí podemos poner atención a cualquier sentimiento de pesar o remordimiento que surja en el presente. Podemos darnos cuenta que el "remordimiento" no es algo sólido, no es algo fijo, sino que está conformado de esa danza de pensamientos y sensaciones crudas. Podemos botar la palabra "remordimiento" y sentir, en su lugar, esas sensaciones al desnudo que se dan en el cuerpo. Podemos notar que todas ellas son parte de la imperfección perfecta de la actual escena en la película. Todas ellas ya han sido profundamente permitidas en este momento. En este sentido, hasta la actual aparición del "remordimiento" puede ser plenamente confiable. Todo es confiable.
No hay necesidad del arrepentirse o sentir remordimiento. Y tampoco hay necesidad de arrepentirse del arrepentimiento. Este nuevo y dulce momento es el perdón definitivo.
Jeff Foster