domingo, 1 de mayo de 2016

LA ILUSIÓN DEL TIEMPO :




La revelación de que el Padre y el Hijo son uno alboreará en toda mente a su debido tiempo.

Sin embargo, ese momento lo determina la mente misma, pues es algo que no se puede enseñar.

Ese momento ya ha sido fijado. Esto parece ser bastante arbitrario. No obstante, no hay nadie que dé ni un solo paso al azar a lo largo del camino. Todos lo han dado ya, aunque todavía no hayan emprendido la jornada. Pues el tiempo tan sólo da la impresión de que se mueve en una sola dirección. No hacemos sino emprender una jornada que ya terminó. No obstante, parece como si tuviera un futuro que todavía nos es desconocido.

El tiempo es un truco, un juego de manos, una gigantesca ilusión en la que las figuras parecen ir y venir como por arte de magia. No obstante, tras las apariencias hay un plan que no cambia. El guión ya está escrito. El momento en que ha de llegar la experiencia que pone fin a todas tus dudas ya se ha fijado. Pues la jornada sólo se puede ver desde el punto donde termina, desde donde la podemos ver en retrospectiva, imaginarnos que la emprendemos otra vez y repasar mentalmente lo ocurrido.

UCDM.

miércoles, 27 de abril de 2016

Mahatma Gandhi y su oración





Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la moneda,
no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mismo
y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo,
ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que procede del triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza
y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme
y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
Dios nunca quiero olvidar y alejarme de ti.
Por que Tu amor siempre me hace grande y abundante..
Por lo tanto nunca estaré por debajo de los demás,
sino igual que el Universo y junto a ti.
Gandhi

domingo, 17 de abril de 2016

¿ERES UN CUERPO?


¿Eres invulnerable? Entonces el mundo te parecerá un lugar inofensivo. ¿Perdonas? Entonces el mundo es misericordioso pues le has perdonado sus ofensas, de modo que te contemplas tal como tú le contemplas a él. ¿Eres un cuerpo? Entonces ves en cada hermano un traidor, listo para matar. ¿Eres  espíritu, inmortal y sin la más mínima posibilidad de corrupción ni mancha alguna de pecado sobre ti? Entonces ves estabilidad en el mundo, pues ahora es absolutamente digno de toda tu confianza: un lugar feliz donde descansar por un tiempo, en donde no hay nada que temer, sino solo amar. ¿Le negarían los puros de corazón la bienvenida a alguien? ¿Y que podría herir a los que son verdaderamente inocentes?



¡Hágase tu voluntad, santa criatura de Dios!  No importa si crees estar en el Cielo o en la tierra. Lo que la Voluntad de tu Padre ha dispuesto para ti jamás ha de cambiar. La verdad en ti permanece tan radiante como una estrella, tan pura como la luz, tan inocente como el amor mismo. Y tú eres digno de que se haga tu voluntad.

Un Curso de Milagros
Texto 31. VI:6.7

domingo, 10 de abril de 2016

LA VERDADERA ALTERNATIVA


Existe una marcada tendencia a pensar que el mundo puede ofrecer consuelo y escape de los mismos problemas que tiene como propósito perpetuar. ¿A que se debe esto? Se debe a que éste es un lugar en el que elegir entre ilusiones parece ser la única opción, y a que tú crees tener control de los resultados de tu elección. Piensas, por lo tanto, que en el breve lapso que se extiende desde tu nacimiento hasta tu muerte se te ha concedido un poco de tiempo para tu uso exclusivo: un intervalo de tiempo en el todo el mundo está en conflicto contigo, si bien puedes elegir el camino que te librará del conflicto y te conducirá más allá de las dificultades que no son de tu incumbencia. Pero  que te incumben. ¿Cómo ibas a poder, entonces, escaparte de ellas dejándolas atrás? Lo que tiene que ir contigo te acompañará, sea cual sea el camino que elijas recorrer.

La verdadera elección no es algo ilusorio. Mas el mundo no te la puede ofrecer. Todos sus caminos no hacen sino conducir a la desilusión, a la nada y a la muerte. Sus alternativas no constituyen una verdadera elección. No intentes escaparte de tus problemas aquí, pues el mundo fue concebido precisamente para que no se pudiese escapar de ellos. No te dejes engañar por los diferentes nombres que se le han dado a sus caminos. Todos tienen la misma finalidad. Y cada uno de ellos es tan sólo un medio para alcanzar esa finalidad, pues es ahí adonde todos ellos conducen, por muy diferentes que parezcan ser sus orígenes y por muy diferentes que parezcan ser sus  trayectorias. Su final es inescapable, pues no hay elección  posible entre ellos. Todos te conducen a la muerte. Recorrerás algunos de ellos felizmente por algún tiempo, antes de que comience la amargura. Mas por otros, las espinas se dejarán sentir de inmediato. La elección no es cuál ha de ser el final, sino cuando va a llegar.

Un Curso de Milagros
T31.IV: 1.2

viernes, 8 de abril de 2016

LOS QUE SE ACUSAN A SÏ MISMOS


La mente que se considera a sí misma como un pecado solo tiene un propósito: que el cuerpo sea la fuente del pecado, para que la mantenga en la prisión que ella misma eligió y que vigila, y donde se mantiene a sí misma separada, prisionera durmiente de los perros del odio y de la maldad, de la enfermedad y del ataque, del dolor y de la vejez, de la angustia y del sufrimiento. Aquí es donde se conservan los pensamientos de sacrificio, pues ahí es donde la culpabilidad impera y donde le ordena al mundo que sea como ella misma: un lugar donde nadie puede hallar misericordia, ni sobrevivir los estragos del temor, excepto mediante el asesinato y la muerte. Pues ahí tú te conviertes en un pecado, y el pecado no puede morar allí donde moran el júbilo y la libertad, pues éstos son sus enemigos y él los tiene que destruir. El pecado se conserva mediante la muerte, y aquellos que creen ser un pecado no pueden sino morir por razón de lo que creen ser.

Un Curso de Milagros
T31:III:5

martes, 5 de abril de 2016

CAMINANDO CON CRISTO



Sumérgete en la más profunda quietud por un instante. Ven sin ningún pensamiento de nada que hayas aprendido antes, y deja a un lado todas las imágenes que has inventado. Lo viejo y decrépito se derrumbará ante lo nuevo tanto si te opones a ello como si  lo apoyas. Ninguna de las cosas que consideras valiosas  y dignas de tus atenciones será atacada. Tampoco se atacará tu deseo de oír un llamamiento que jamás existió. Nada te hará daño en este santo lugar adonde vienes a escuchar en silencio y a aprender qué es lo que realmente quieres. Esto será lo único que se te pedirá aprender. Mas al oírlo, comprenderás que lo único que necesitas hacer es abandonar los pensamientos que ya no deseas y que nunca fueron verdad.   

viernes, 1 de abril de 2016

LA SIMPLICIDAD DE LA SALVACIÓN




¡Qué simple es la salvación! Tan solo afirma que lo que nunca fue verdad no es verdad ahora ni lo será nunca. Lo imposible no ha ocurrido, ni puede tener efectos. Eso es todo. ¿Podría ser esto difícil de aprender para aquel que quiere que sea verdad? Lo único que puede hacer que una lección tan fácil resulte difícil es no estar dispuesto a aprenderla. ¿Cuán difícil puede ser reconocer que lo falso no puede ser verdad, y que lo que es verdad no puede ser falso? Ya no puedes decir que no percibes ninguna diferencia entre lo falso y lo verdadero. Se te ha dicho exactamente como distinguir lo uno de lo otro, y lo que tienes que hacer si te confundes. ¿Por qué, entonces, te empeñas en no aprender cosas tan sencillas como éstas? 

Un Curso de Milagros
T 31:I:1

viernes, 4 de marzo de 2016

LA JUSTIFICACIÓN DEL PERDÓN



La ira nunca está justificada. El ataque no tiene fundamento. Con esto comienza uno a escapar del miedo, y con esto también es como lo logrará. Con esto se intercambian los sueños de terror por el mundo real. Pues el perdón descansa sobre esto, lo cual es tan solo natural. No se te pide que concedas perdón allí donde se debería responder con ataque y donde el ataque estaría justificado. Pues eso querría decir que perdonas un pecado pasando por alto lo que realmente se encuentra ahí. Eso no es perdón, ya que supondría que, al reaccionar de una manera que no está justificada, tu perdón se ha convertido en la respuesta al ataque que se ha perpetrado. Y así, el perdón no habría sido apropiado, al haberse concedido donde no era debido. 

El perdón está siempre justificado. Sus cimientos son sólidos. Tú no perdonas lo imperdonable, ni pasas por alto un ataque real que merece castigo. La salvación no reside en que a uno le pidan responder de una manera antinatural que no concuerda con lo que es real. En lugar de ello, la salvación solo te pide que respondas adecuadamente a lo que no es real, no percibiendo lo que no ha ocurrido. Si el perdón no estuviese justificado, se te estaría pidiendo que sacrificases tus derechos cuando devuelves perdón por ataque. Mas se te pide simplemente que consideres el perdón como la respuesta natural ante cualquier aflicción basada en un error que, por ende, no es más que una petición de ayuda. El perdón es la única respuesta cuerda, pues impide que tus derechos sean sacrificados.

Un Curso de Milagros
T30: VI: 1, 2

jueves, 25 de febrero de 2016

UNA BONITA HISTORIA





Un sacerdote se dirigía al templo. Justo a lado de la carretera vio a un hombre a punto de morir. Estaba sangrando, como si hubiera sido objeto de un grave ataque. Se encontraba lleno de heridas y perdía mucha sangre.
El sacerdote tenía prisa; tenía que llegar al templo a la hora, la gente debía de estar allí esperando. Pero era un hom­bre de principios; no diré de pureza... era un hombre de prin­cipios. Reflexionó sobre lo que tenía que hacer. Calculó y a continuación pensó: «Es mejor ayudar a este hombre que se está muriendo. Es lo que dijo Jesús. Es mejor olvidar el tem­plo, los creyentes; ellos pueden esperar un poco. Pero a este hombre hay que ayudarlo enseguida, si no se morirá».
De modo que se acercó al herido; pero en cuanto le vio el rostro se asustó. Esa cara le parecía familiar, y muy malvada. Entonces de pronto recordó que en su templo había un cuadro del diablo, que no era otro que ese hombre. ¡Era el diablo! Así que empezó a correr hacia el templo.
El diablo le llamó: «¡Sacerdote, escucha! -dijo-. Si muero te arrepentirás por siempre jamás. Porque si muero, si el mal muere, ¿dónde estará Dios? Si el mal muere, ¿cómo sabrás lo que es bueno? Existes gracias a mí. ¡Piénsalo!».
El sacerdote se detuvo. El diablo tenía razón: si él moría, no habría infierno. Y si dejaba de existir el miedo, ¿quién ado­raría a Dios? Todas las plegarias se basan en el miedo. Estás asustado, tu amor por Dios se basa en el miedo del diablo. El mal es la medida de tu bondad. Dios necesita al diablo.
El diablo dijo: «¡Dios me necesita! No puede existir sin mí. Todos los templos se derrumbarán y nadie acudirá a adorar. No encontrarás ni a un solo hombre religioso si yo no existo. Yo los tiento; gracias a mi tentación se hacen santos. ¿Has oído hablar de un santo que no haya sido tentado por el diablo? Tu Jesús, tu Zoroastro, tu Buda, ¡todos ellos fueron tentados por mí! Yo fui quien los hizo santos. De modo que, ¡vuelve!».
El sacerdote vaciló un poco, pero el diablo era lógico, lo es siempre; es la lógica encarnada. No puedes razonar con él, no puedes discutir. Si discutes, pierdes. No puedes ganar una dis­cusión con el diablo.
El sacerdote tuvo que darle la razón. Dijo: «Parece que tie­nes razón. ¿Dónde estaríamos sin ti?». De modo que llevó a cuestas al diablo hasta el hospital. Esperó allí hasta tener la certeza de que ya no había peligro y que sobreviviría, y de esta forma también sobrevivirían todos los templos, todos los sacerdotes y todas las religiones.

miércoles, 24 de febrero de 2016

EUTANASIA


Todo el mundo debería tener el derecho fundamental de que luego de cierta edad, cuando se ha vivido lo suficiente y no se quiere ir con la vida a cuestas innecesariamente… Porque mañana será nuevamente sólo una repetición; se ha perdido toda curiosidad sobre el mañana. Tiene todo el derecho de dejar el cuerpo. Es su derecho fundamental.

Es su vida. Si no desea continuar, nadie debería impedírselo. De hecho, cada hospital debería tener un pabellón especial donde las personas que deseen morir puedan entrar allí un mes antes, se puedan relajar, disfrutar de todas las cosas que han estado pensando toda su vida, pero que no han podido manejar, la música, la literatura… si quieren pintar o esculpir.

Y los médicos deberían tener cuidado de enseñarles cómo relajarse. Hasta hoy la muerte ha sido casi fea. El ser humano ha sido una víctima, pero es nuestra culpa. La muerte se puede celebrar, sólo tienes que aprender cómo darle la bienvenida, relajado, en paz. Y en un mes, las personas, los amigos, pueden venir a verlos y reunirse todos. Cada hospital debería tener instalaciones especiales, más instalaciones para aquellos que van a morir  que para aquellos que van a vivir. Permitirles vivir un mes, por lo menos, como emperadores, o sea que pueden dejar la vida sin rencor, sin ninguna queja, pero sólo con una profunda gratitud, con agradecimiento.

Osho

domingo, 31 de enero de 2016

ALOJAMIENTO GRATIS





Según una antigua tradición de ciertos templos zen japone­ses, si un monje que está de paso, y sale airoso de una discu­sión sobre budismo con uno de los monjes residentes, puede pasar allí la noche. En caso contrario, tiene que irse.
 En el norte de Japón había uno de estos templos, dirigido por dos hermanos. El hermano mayor era muy erudito y el hermano menor era más bien tonto y sólo tenía un ojo.
Cierta tarde un monje llegó a pedir alojamiento. El hermano mayor estaba muy cansado, pues había estado estudiando durante muchas horas así que le dijo al hermano menor que fuera y se hiciera cargo de la discusión.
-Pide que el diálogo tenga lugar en silencio -dijo el herma­no mayor. Poco después el viajero se acercó al hermano mayor y dijo:
-Qué tipo tan encantador es tu hermano. Ha ganado limpia­mente la discusión, por lo que tengo que irme. Buenas noches. -Antes de marchar -dijo el hermano mayor-,te ruego que me cuentes cómo fue el diálogo.
-Bien -dijo el viajero-, en primer lugar levanté un dedo para representar a Buda. Entonces tu hermano levantó dos dedos para representar a Buda y su doctrina. Así que yo le­vanté tres dedos, para representar a Buda, su doctrina y sus seguidores. Entonces tu avispado hermano agitó su puño ce­rrado ante mi cara, para indicar que los tres procedían de un mismo acto de comprensión.
Dicho lo cual el viajero se marchó.

Poco después llegó el hermano menor, con un aire muy pre­ocupado.

-Me he enterado de que ganaste la discusión -dijo el her­mano mayor.

-No gané nada -dijo el hermano menor-. Este viajero es un hombre muy bruto.
-¿Si? -dijo el hermano mayor-. Dime el tema de la discu­sión.

-Pues -dijo el hermano menor-, en cuanto me vio, levantó un dedo para insultarme indicando que sólo tengo un ojo.
Pero como era forastero, pensé que tenía que ser cortés, por lo que yo levanté dos dedos, felicitándole por tener dos ojos.
Ante lo cual, el miserable grosero levantó tres dedos, como queriendo decir que entre los dos sólo teníamos tres ojos, por lo que me enfadé y le amenacé con darle un puñetazo en la nariz. Así que se fue.
El hermano mayor se rió.

Osho.


martes, 26 de enero de 2016

El ÚNICO PROPÓSITO


El mundo real es el estado mental en el que el único propósito del mundo es perdonar. El miedo ha dejado de ser el objetivo, pues escapar de la culpabilidad se ha convertido ahora en la meta. Se reconoce el valor del perdón, que pasa a ocupar el lugar de los ídolos, los cuales dejan de perseguirse porque ya no se les atribuye ningún valor a sus "regalos". No se establecen reglas fútiles, ni se les exige a nada ni a nadie que cambie y se amolde al sueño del miedo. Por el contrario, hay un deseo de querer comprender a todas las cosas creadas tal como realmente son. Y se reconoce que todas las cosas tienen que ser primero perdonadas, y luego  comprendidas.

En este mundo se piensa que el entendimiento se consigue mediante el ataque. En el mundo real es evidente que atacando es como se pierde, y se reconoce claramente la insensatez de tener como objetivo a la culpabilidad. En dicho mundo no se desean los ídolos, pues se entiende que la culpabilidad es la única causa de cualquier dolor.  Nadie sucumbe ante su vana atracción, pues el sufrimiento y la muerte se han percibido como cosas que ya no se desean y por las cuales no vale la pena esforzarse. Se ha vislumbrado la posibilidad de liberación y se le ha dado la bienvenida, y ahora por fin se comprenden los medios por los que puede alcanzarse. El mundo se convierte en un lugar de esperanza porque su único propósito es ser un lugar donde la esperanza de ser feliz pueda ser colmada. Y nadie está excluído de esta esperanza porque todos se han unido en la creencia de que el propósito del mundo es uno que todos tienen que compartir, si es que dicha esperanza ha de ser algo más que un simple sueño.

Un Curso de Milagros
T.30:V: 1, 2.




lunes, 25 de enero de 2016

SOÑANDO




Quienes han estado trabajando durante mucho tiempo en la ciencia de los sueños dicen que dormir es necesario para poder soñar. Y cuando les preguntas por qué son necesarios los sue­ños, dicen que sirven para mantenerse sano, porque en los sue­ños puedes echar afuera tu locura. Toda la noche es una catar­sis. Durante el sueño liberas tu locura, y por el día puedes mantener un comportamiento sano, ya volverás a actuar loca­mente. Los expertos dicen que si se te privara de tus sueños durante unos días te volverías loco, porque no habría catarsis y la locura empezaría a salir. Explotarías. Durante la noche sueñas -es una catarsis-, durante el día piensas -esto también es una catarsis, y te ayuda a dormir-. Es una droga. No tienes que preocuparte de lo que esté suce­diendo. Simplemente te encierras en tus pensamientos. Ade­más los conoces bien, te sientes a gusto con ellos, te sientes como en tu propia casa; no importa cuán sucia y vieja sea, has vivido en ella tanto tiempo que te has acostumbrado. Te has acostumbrado a tu cárcel. Les sucede a los prisioneros: si es­tán en la cárcel durante mucho tiempo, tienen miedo de salir, les da miedo la libertad porque les traerá nuevas responsabili­dades. Salir de la mente significa libertad absoluta, los hindú­es lo han llamado moksha. No hay nada semejante: la cárcel queda destruida, estás simplemente bajo el cielo infinito. Te asalta el miedo; quieres volver a tu hogar, tu cómodo hogar, con paredes, con vallas.
Sientes temor ante el infinito porque se parece a la muerte. Te has acostumbrado a lo finito, con fronteras evidentes, distin­ciones claras. Por eso no puedes prescindir de los pensamien­tos, no puedes deshacerte del cubo. En vez de ello, vas hacien­do el cubo más y más grande, y es como tu vientre: cuantos más pensamientos metes dentro, más se expande. Y el vientre pue­de estallar si comes demasiado, pero la mente no.
Una mente ordinaria puede contener todas las bibliotecas del mundo. En tu cabecita hay setenta millones de células, y cada una de ellas puede contener por lo menos un millón de elementos de información. Todavía no se ha inventado un or­denador que pueda ser comparado con tu mente. Dentro de tu cabecita, llevas todo el mundo. Y sigue expandiéndose.
Osho.