martes, 19 de enero de 2016

LA MENTE




Cuando oyes a través de la mente, no estás oyendo, porque la mente interpreta, la mente colorea, la mente cambia, se mezcla ella misma; y cuanto te llega ahora ya es viejo. La mente ha llevado a cabo su truco. Ha dado su propio signifi­cado, la interpretación. Ha comentado.
Por eso, excepto si te conviertes en un oyente correcto... Escuchar correctamente significa tener la capacidad de escu­char sin la mente. Espectador correcto es el que tiene la capa­cidad de mirar sin la mente, la capacidad de mirar sin inter­pretar, juzgar, condenar; sin evaluación, sin decir sí o no. Cuando te hablo, hasta puedo ver tu mente afirmando o ne­gando. Pese a que el gesto sea invisible, puedo verlo. Quizás no te des cuenta, a veces dices sí -la mente ha interpretado-. A veces dices no -la mente ha interpretado, la mente se ha presentado, y está evaluando-. Te lo has perdido.
Al escuchar sin juzgar, de repente te das cuenta de que la mente ha sido el único problema. Es vieja, algo que hay que recordar, y nunca puede ser nueva. Así que nunca pienses que tienes una mente original. Ninguna mente puede ser original, todas son viejas, repetitivas. Por eso a la mente siempre le gusta la repetición, y está siempre contra lo nuevo. Como la mente ha creado la sociedad, ésta lucha siempre contra lo nue­vo. La mente ha creado el estado, la civilización, la moral, re­alidades, están contra lo nuevo.
Todo lo creado por la mente se hallará siempre enfrentado a lo nuevo. No puedes encontrar nada más ortodoxo que la mente. 
Osho.