lunes, 18 de enero de 2016

¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN?






¿Qué es la iluminación? Es darte cuenta de quién eres. No tiene nada que ver con el mundo exterior. No tiene nada que ver con lo que otros han dicho. Lo que otros han dicho es irre­levante. ¡Estás ahí! ¿Para qué ir y consultar la Biblia, y el Co­rán, y la Gita? Cierra los ojos, y ahí estás tú, en tu infinita glo­ria. Cierra los ojos y las puertas están abiertas. Como estás aquí, no necesitas preguntar a nadie. Preguntas..., entonces errarás. El mero hecho de preguntar demuestra que crees estar en algún otro sitio. El mero hecho de preguntar demuestra que pides un mapa. Y para el mundo interior no hay mapa, no es necesario, porque no te diriges a un destino desconocido.

En realidad, no te mueves en absoluto. Estás ahí. Tú eres el destino. No eres el que busca, eres la iluminación. ¿Pues qué es la iluminación? Un estado -cuando buscas afuera- es au­sencia de iluminación; otro estado -cuando buscas adentro­ es iluminación. Por lo tanto la única diferencia está en el en­foque. Si enfocas afuera, no estás iluminado. Si enfocas aden­tro, estás iluminado. Así que todo consiste en un giro.

La palabra cristiana conversión es preciosa, pero la han uti­lizado de una manera horrible. Conversión no significa hacer un cristiano de un hindú, o un hindú de un cristiano. Conversión significa un giro. Conversión significa volverse hacia la fuente, hacia adentro; entonces eres converso. Y tu consciencia puede fluir en dos direcciones, hacia afuera y hacia adentro; la corriente de tu consciencia puede fluir en estas dos direcciones. Hacia afuera, puede fluir durante muchas,  muchas vidas -nun­ca llegará a su destino, porque el destino está en la fuente-. El destino no está enfrente, está detrás. El destino no se encuentra en un lugar adonde hayas de llegar, sino en un lugar que ya has abandonado. El origen es el destino. Esto debe ser comprendi­do muy profundamente. Si puedes retroceder hasta tu primer punto de partida, llegas al destino.

La iluminación es llegar al origen, y el origen está dentro de ti; la vida está allí fluyendo, latiendo, palpitando continuamen­te en tu interior. ¿Por qué preguntar a otros? Estudiar significa preguntar a otros. ¿Preguntar sobre ti mismo y preguntar a otros? Es una excelente estupidez. Es un absurdo absoluto pre­guntar sobre ti mismo y preguntar a otros. Esto es lo que signi­fica estudio: buscar la respuesta. iY tú eres la respuesta!
Osho