EL PUENTE QUE CONDUCE AL MUNDO REAL II
¡Que diferentes son las cosas al otro lado del puente! Durante algún tiempo se sigue viendo el cuerpo, pero ya no es lo único que se ve, como ocurre aquí. La pequeña chispa que contiene los Grandes Rayos también es visible, y no puede ser confinada a la pequeñez por mucho más tiempo. Una vez que hayas cruzado el puente, el valor del cuerpo disminuirá tanto ante tus ojos, que ya no tendrás ninguna necesidad de enaltecerlo. Pues te darás cuenta de que su único valor es el de permitirte llevar a tus hermanos contigo hasta el puente, para allí ser liberados juntos. El puente en sí no es más que una transición en la perspectiva que se tiene de la realidad. A este lado, ves todo sumamente distorsionado y desde una perspectiva errónea. Lo que es pequeño e insignificante se enaltece, y lo que es fuerte y poderoso no se le concede ningún valor. Durante la transición hay un periodo de confusión, en el que es posible experimentar una sensación muy real de desorientación. No tengas ...