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Mostrando entradas de septiembre, 2014

IX CONVERSANDO CON ANTHONY DE MELLO

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Hay un deseo común, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear, agarrar con las manos la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto solo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuando nos mueven los miedos y cuando nuestras motivaciones son reales. Si nos aferramos a los deseos, es señal de que hay apego. El apego habrá perdido la batalla cuando lo descubras y ya no tendrá el poder que la  inconsciencia le daba. Tú mandarás sobre él. La aprobación, el éxito, la alabanza, la valoración, son   las drogas con las que nos ha hecho drogadictos la   sociedad, y al no tenerlas siempre, el sufrimiento es terrible. El día en que entres de pleno en tu realidad, el día en que ya no te resistas a ver las cosas como son, se te irán deshaciendo tus ceguedades. Puede que aún sigas teniendo deseos y ap...

EL CAMINO DEL ZEN

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Cuando un pez nada, sin importar qué tan lejos vaya, no alcanza el fin del agua.  Cuando un ave vuela, sin importar qué tan alto vuele, no puede llegar al fin del cielo.  Cuando la necesidad del ave o del pez es grande, su alcance es largo. Cuando su  necesidad es pequeña su alcance es corto. De este modo, cada pez y cada ave usan  todo el espacio y actúan vigorosamente en cada lugar. Sin embargo, si un ave sale del  cielo, o un pez deja el agua, de inmediato mueren. Deberíamos saber que, [para un  pez] el agua es vida, [para un ave] el cielo es vida. Un ave es vida. Un pez es vida. La vida es un ave; la vida es un pez. Y deberíamos ir más allá de esto. Hay práctica - iluminación - esta es la vía de los seres vivos.  Por esto, si hay un pez que nade o un ave que vuele sólo después de haber  investigado la totalidad del cielo o del agua, no encontrarán ni sendero ni lugar.  Cuando hacemos de este mismo lugar el nuestro, nuestra prácti...

VIII CONVERSANDO CON ANTHONY DE MELLO

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Hay una historia sobre el discípulo que fue a donde el maestro y le dijo: "¿Podría darme una palabra de sabiduría?" "¿Podría darme algo que me guiara a través de mis días?" Era el día de silencio del maestro, de manera que tomó un bloc. Escribió: "Consciencia". Cuando el discípulo lo vio, dijo: "Es demasiado breve. ¿Puede ampliarlo un poco?" Entonces el maestro tomó el bloc y escribió: "Consciencia, consciencia, consciencia". el discípulo dijo: "Sí, pero ¿qué significa?" El maestro volvió a tomar el bloc y escribió: "Consciencia, consciencia, consciencia significa: consciencia". Eso es lo que significa autoobservarse. Nadie puede mostrarle a usted cómo hacerlo, porque estaría dándole una técnica, estaría programándolo. Pero obsérvese a usted mismo. Cuando habla con alguien, ¿está consciente de ello o sencillamente se identifica con ello? Cuando se disgustó con alguien ¿estaba consciente de que estaba furioso,...

VII CONVERSANDO CON ANTHONY DE MELLO

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Alguien dijo: "Las tres cosas más difíciles para un ser humano no son las hazañas físicas ni los logros intelectuales, son, en primer lugar, retornar amor por odio; en segundo lugar, incluir a los excluidos; en tercer lugar, admitir que está equivocado". Pero éstas son las cosas más fáciles del mundo si usted no se ha identificado con el "mi". Usted es capaz de decir cosas como: "¡Me equivoqué! Si usted me conociera mejor, vería con cuanta frecuencia me equivoco. ¿Qué podría esperarse de un estúpido? Si no me he identificado con estos aspectos del "mi", usted no puede herirme. Al principio, los viejos condicionamientos protestarán y usted estará deprimido y ansioso. Usted se afligirá, llorará, etc. "Antes del despertar, estaba deprimido: después del despertar, sigo deprimido". Pero hay una diferencia: ya no me identifico con la depresión. ¿Sabe usted cuán grande es la diferencia? Usted sale de usted mismo y mira la depresión, y no...

V - LAS CHARLAS DE OSHO

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La realidad está justo ahí siempre esperando cerca de tu corazón, cerca de tus ojos, cerca de tus manos. Puedes tocarla, puedes sentirla, puedes vivirla, pero no puedes «pensarla». Se puede ver, se puede sentir, se puede tocar; pero no se puede «pensar». Intenta entender la naturaleza del pensamiento. El pensamiento siempre es acerca de, nunca es directo. Puedes ver la realidad, pero si piensas en ella tendrá que ser acerca de y ese «acerca de» es la trampa, porque cuando piensas acerca de algo ya te has alejado de ello. «Acerca de» quiere decir indirectamente. «Acerca de» quiere decir que no verás la flor aquí y ahora, que pensarás acerca de ella, y ese «acerca de» se convertirá en una barrera. A través de este «acerca de» nunca llegarás a esta flor. Ver es algo directo, tocar es algo directo; pero pensar es algo indirecto. Es por eso que el pensar no toca la realidad. Un amante puede conocer la realidad, hasta un bailarín puede conocerla, un cantante puede sentirla, pero un pe...

SOBRE LA DEPENDENCIA

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Algunos de ustedes se preguntan si existe un área gris antes de que algo se convierta en un apego, antes de que tenga lugar la identificación. Digamos que muere un amigo. Parece bien y muy humano sentir algo de tristeza. Pero ¿qué reacción? ¿Compasión de sí mismo? ¿Qué será lo que le produce aflicción? Piense en eso. Lo que le estoy diciendo le parecerá terrible, pero ya le dije, vengo de otro mundo. Su reacción es de pérdida personal ¿verdad? Le produce lástima el "mi", o se conduele de otras personas a quienes su amigo alegraba. Por eso quiere decir que le producen lástima otras personas a quienes les producen lástima ellas mismas. Si no se conduelen de ellas mismas, ¿de qué podrían condolerse? Nunca sentimos tristeza cuando perdemos algo a lo que le hemos permitido ser libre, que no hemos tratado de poseer. La tristeza es una señal de que hice depender mi felicidad de esta cosa o persona, al menos en alguna medida. estamos tan acostumbrados a oír lo contrario de est...

IV - LAS CHARLAS DE OSHO

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Ocurrió una vez que: Mulla Nasrudin estaba enfermo y fue hospitalizado. Al rato alguien llamó a la puerta y entró una mujer de aspecto enérgico. Ella dijo: «Soy su médico. Desnúdese, he venido a examinarle». Mulla preguntó: «¿Del todo?». La doctora contestó: «Sí, del todo». Así que se desnudó. La mujer lo examinó. Y luego le dijo: «Ya puede usted acostarse. ¿Tiene alguna pregunta que hacer?». Mulla Nasrudin contestó: «Sólo una: ¿por qué se ha molestado en llamar a la puerta?». La mujer respondió: «La fuerza de la costumbre». Los viejos hábitos persisten hasta en tus gestos. Los hábitos son fáciles de mantener porque no necesitas ser consciente de ellos; se mantienen por sí solos. Ser consciente es difícil, porque para ti nunca ha sido un hábito. Eliges fácilmente; condenas y aprecias fácilmente; rechazas y aceptas con mucha facilidad. Dices: «Esto está bien, o esto está mal», con demasiada facilidad, porque se ha convertido en un hábito a través de miles de vidas; ...