IX CONVERSANDO CON ANTHONY DE MELLO
Hay un deseo común, que es el cumplimiento de lo que se cree que va a dar felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque ponemos en él la seguridad, la certeza de la felicidad. Es el miedo el que nos hace desear, agarrar con las manos la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto solo lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cuando nos mueven los miedos y cuando nuestras motivaciones son reales. Si nos aferramos a los deseos, es señal de que hay apego. El apego habrá perdido la batalla cuando lo descubras y ya no tendrá el poder que la inconsciencia le daba. Tú mandarás sobre él. La aprobación, el éxito, la alabanza, la valoración, son las drogas con las que nos ha hecho drogadictos la sociedad, y al no tenerlas siempre, el sufrimiento es terrible. El día en que entres de pleno en tu realidad, el día en que ya no te resistas a ver las cosas como son, se te irán deshaciendo tus ceguedades. Puede que aún sigas teniendo deseos y ap...