USTED YA LO ES TODO

Usted
ya es un todo, ya está completo. Usted no va a conseguirlo todo,
pues ya es todo. Estas afirmaciones deberían ser objeto de su seria
consideración. Si en estos momentos no disfruta de su vida, con lo
que ha acumulado, con su actual estado de salud, con su trabajo y sus
relaciones, no podrá apreciar o pasárselo bien en nuevas
condiciones de vida.
Nuestra
capacidad para disfrutar de la vida procede de nuestramanera de
procesarla, y no de la influencia de factores externos.
Nada
exterior tiene capacidad de crear felicidad o plenitud en nosotros.
Lo que determina la calidad de nuestra vida es nuestra decisión de
sentirnos satisfechos o no, basada en nuestra forma de pensar, de
vernos y de situarnos en el universo. Por consiguiente, si usted
necesita mucho más para sentirse completo, entonces, aunque reciba
mucho más, siempre se sentirá insatisfecho.
Pensar
según el principio de la abundancia significa creer en un diálogo
interior: «Amo todo lo que soy y lo que he conseguido hasta ahora.
No necesito nada más, ni siquiera un pequeño cambio para
considerarme feliz o completo. Sé que no conseguiré todo, porque ya
lo soy todo. El universo es infinito, yo soy el universo y en
consecuencia desconozco las fronteras».
Al
crear y creer en sus propias afirmaciones, demuestra su disposición
a sintonizar con la abundancia. Recuerdo la historia de un hombre que
acudió a un gurú para saber qué necesitaba para disfrutar de la
perfecta felicidad y el éxito el resto de sus días. El gurú lo
dejó sin nada, puesto que en la vida ya había contado
con todo lo que necesitaba. La felicidad y el éxito son procesos
interiores que aportamos a nuestras empresas en la vida y no algo que
obtenemos del «exterior».
Cuando
actuamos según el principio de la escasez, normalmente creemos: «Si
sólo tuviera un poco más, entonces alcanzaría la llave de la
felicidad y el éxito». Si prestamos atención a lo que estas
palabras representan, advertimos que lo que estamos afirmando es: «En
este momento no me siento completo. De alguna manera, me hace falta
lo que necesito.
Cuando
lo consiga, entonces podré darme por satisfecho y completo». Si ésa
es también nuestra creencia, cabe afirmar que estamos muy lejos de
la perfección. Esta clase de pensamiento basado en la escasez da por
sentado que todavía no somos seres humanos totales, completos y
felices, y que todavía no contamos con las piezas que nos faltan
para lograr la abundancia en nosotros mismos. Así pues, funcionamos
según un proceso mental que se apoya en la carencia, y terminamos
atrapados en la
siguiente creencia: «Necesito tener más antes de poder considerarme
plenamente feliz». Esta es la razón que nos priva de sintonizar con
la abundancia que existe a lo largo y ancho del universo Usted ya lo
es todo. Ya posee lo que necesita para la consecución de la
felicidad, el éxito, la satisfacción y todosaquellos nobles
objetivos que nos proponemos alcanzar. Si nuestras necesidades
básicas se ven satisfechas y disponemos de
comida, agua y aire, entonces estamos capacitados para ser muy
felices. Tal como ya dijo Gandhi: «Dios se presenta a los
hambrientos en forma de comida».
Podemos
valorar y alegrarnos ante el fantástico milagro de lo que somos.
Somos capaces de procesar todo lo que se presenta en nuestro camino
sin necesidad de emitir ningún juicio. Nuestro mundo es abundante e
infinito, y el modo de concebirlo depende exclusivamente de cada uno
de nosotros. Incluso si nos encontráramos en prisión, ese rincón
de libertad lo conservaríamos siempre. Nadie puede adueñarse del
pensamiento. ¡Jamás! Desde que tomamos conciencia de lo que esto
representa, podemos relacionarnos con la abundancia en calidad de
clave de nuestra existencia.
Sí,
en efecto, usted ya lo es todo. La abundancia ya forma parte de
usted. Sintonice su dial para funcionar a la perfección en su propio
beneficio.
"La Fuerza de Creer", Wayne Dyer
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