CHARLAS DE OSHO
Lao
Tse y Chuang Tzu dicen que hay que regresar a la naturaleza, al Tao.
Shankara, Buda y Jesús dicen que hay que seguir hacia adelante, que
hay que pasar a través del puente, alcanzar lo Divino. Esto puede
parecer muy paradójico, pero no lo es; porque ambos extremos son lo
mismo, el puente es un círculo. Tanto si regresas como si avanzas
alcanzarás la misma meta, al mismo lugar de paz. Lo que sea que
elijas... Si sientes que dejarte llevar te es imposible, entonces
sigue a Patanjali; el esfuerzo, la voluntad, el luchar por algo, el
buscar; entonces avanzarás. Si sientes que puedes entender la ley
del efecto contrario, no sólo entenderla sino dejarla actuar en tu
interior, entonces sigue a Sosan, a Chuang Tzu; regresa. Pero no te
quedes donde estás; en el puente estás dividido. En él no te
sentirás a gusto, en él no puedes construir tu hogar. Un puente no
es lugar para un hogar. No es un destino, es solamente algo por donde
pasar.
Nietzsche
dice que el ser humano es algo que se tiene que transcender, que no
es un ser. Los animales tienen ser, Dios tiene ser, pero
el ser humano aún no tiene ser: es sólo una transición, un estado
transitorio, el paso de una perfección a otra; y mientras tanto,
permanece dividido.
Sosan
dice: «Regresa»; y si me lo preguntas a mí, diré que Sosan es más
fácil que Patanjali. Al final ocurrirá lo mismo. El mucho esfuerzo
te conducirá al sin-esfuerzo, y el no-esfuerzo también te llevará
al sin-esfuerzo; porque el esfuerzo no es el fin, el esfuerzo sólo
puede ser el medio. No puedes continuar haciendo esfuerzos
continuamente. Te esfuerzas para alcanzar un estado en el que no haya
esfuerzos.
Con
Patanjali, el esfuerzo es el camino, la relajación la meta; el
esfuerzo es el medio, la relajación el fin. Con Sosan, la relajación
es el medio y la relajación es el fin. Con Sosan, el primer paso es
el último; con él no hay distinción entre los medios y los fines.
Pero con Patanjali sí la hay; tienes que dar muchos pasos. Así que
con Patanjali la iluminación será gradual. Con Sosan la iluminación
puede ser instantánea, en este mismo momento; de repente. Si puedes
entender a Sosan entonces no hay nada más hermoso. Pero si no puedes
entenderle, entonces solamente Patanjali es el camino.
El Camino es
perfecto, como el espacio infinito donde nada falta y nada sobra.
De hecho, es
debido a nuestra elección de aceptar o rechazar que no vemos la
verdadera naturaleza de las cosas.
Aceptamos
o rechazamos, es por eso que no podemos ver la verdadera naturaleza
de las cosas. Entonces metes tus ideas, tus opiniones, tus
prejuicios, y lo coloreas todo. Sólo tienes que ver; de una forma
pura, con una mirada sin ideas, con una mirada sin ningún rechazo o
aceptación. Con una mirada pura, como si tus ojos no tuvieran una
mente detrás, como si tus ojos fueran solamente espejos. Ellos no
dicen: «Hermoso. Feo». Un espejo simplemente refleja lo que se pone
ante él; no tiene prejuicios.
Si
tus ojos tienen una no-mente detrás, si simplemente reflejan, si
sólo miran, si no dicen: «Esto es bueno o esto es malo», si no
condenan, si no aprecian, entonces todo es tan claro como pueda ser,
no hay nada
que
hacer. Esta claridad, esos ojos sin prejuicios ni opiniones..., y te
has iluminado.
Entonces
no hay ningún problema que resolver, entonces la vida ya no es un
dilema. Es un misterio que vivir, que gozar, una danza que bailar.
Entonces no estás en ningún conflicto con ella, entonces no hay
nada que tengas que hacer aquí. Entonces simplemente disfrutas, eres
feliz.
Esto
es lo que significa el cielo: un lugar en donde no se espera de ti
que hagas nada, en donde no tratas de conseguir felicidad; donde la
felicidad es algo natural, donde la felicidad te empapa. Esto puede
ocurrir aquí y ahora. Le ha ocurrido a Sosan, me ha ocurrido a mí,
te puede ocurrir a ti. Si puede ocurrirle a una persona, puede
ocurrirle a todas.
No vivas en los
enredos de las cosas externas ni en los sentimientos internos de
vacío. Mantente sereno, sin hacer esfuerzos, en la unidad de las
cosas, y tales falsos conceptos desaparecerán por sí solos.
No
dividas lo exterior y lo interior. Sosan dice: «No digas "Estoy
interesado en lo exterior"». Hay dos tipos de personas y ambos
sufren. C. G. Jung divide la humanidad en dos categorías: a
una la llama la de los extrovertidos, y a la otra la de los
introvertidos. Los extrovertidos están interesados en lo externo. Es
gente activa, mundana; que persigue la riqueza, el prestigio, la
posición, el poder. Se convierten en políticos, se hacen
reformadores sociales, se vuelven grandes líderes, grandes
industriales. Están interesados en cosas, en el mundo exterior; no
están interesados en ellos mismos. Y luego están los introvertidos.
Ellos no son personas muy activas. Si tienen que hacer algo lo hacen,
pero no tienen una inclinación a hacerlo. Lo que les gustaría sería
quedarse con los ojos cerrados. Se hacen poetas, místicos,
meditadores, gente contemplativa. No les interesa el mundo, solamente
están interesados en ellos mismos; cierran los ojos e introvierten
sus energías. Pero Sosan dice que ambos están equivocados porque
ambos están divididos.
OSHO
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