LAS CHARLAS DE OSHO.
Eres todo un mundo
dentro de ti; llevas en ti el mundo entero. Todo lo que existe,
existe en tu interior. Eres todo un universo, no una cosa pequeña;
si este cambio puede ocurrir lo habrás conseguido. De otra manera:
Cuando no se
entiende el significado profundo de las cosas, se perturba en vano la
paz esencial de la mente.
El Camino es
perfecto, como el espacio infinito donde nada falta y nada sobra.
De hecho, es
debido a nuestra elección de aceptar o rechazar que no vemos la
verdadera naturaleza de las cosas.
TODO
es como debería ser; sólo tienes que serenarte, tú eres lo único
que está inquieto. Todo es como tendría que ser..., nada falta y
nada sobra.
¿Puedes
imaginarte un Universo mejor que este? Si eres sabio no podrás, si
eres un tonto sí que podrás. Nada puede ser mejor que esto, tal
como es. El único problema es que no estás a gusto con ello. Deja
que tu energía se repose y el Camino es perfecto, como el espacio
infinito donde nada falta y nada sobra. Todo está en equilibrio. Tú
eres el único problema; el mundo no es en absoluto el problema. Esta
es la única diferencia entre una mente política y una mente
religiosa, y todos tenéis mentes políticas. La mente política
piensa: «Yo estoy perfectamente bien, todo lo demás está mal». Y
así empieza uno a cambiar el mundo; así surge un Lenin, un Gandhi,
un Hitler, un Mao.
La
mente política piensa: «Todo está mal, si se arreglara todo sería
maravilloso».
La
mente religiosa piensa: «Yo soy lo único que no está en paz. Todo
lo demás es tan perfecto como podría ser».
El
Camino es perfecto, como el espacio infinito donde nada falta y nada
sobra. Todo es como debería de ser, absolutamente equilibrado.
Solamente tú dudas, solamente tú no sabes adónde ir, sólo tú
estás dividido. Simplemente piensa: si el ser humano desapareciera
de la Tierra, el mundo sería absolutamente perfecto, absolutamente
hermoso; no habría ningún problema.
Los
problemas llegan con el ser humano, porque la manera en que este ve
las cosas puede ser errónea; porque el ser humano tiene consciencia.
Y esta consciencia crea problemas. Al ser consciente, puedes decir:
«Esto está bien y esto está mal». Al ser consciente, puedes
decir: «Esto es feo y esto es hermoso».
Esta
consciencia no es suficiente. Si se hace mayor, si se convierte en un
círculo, en pura consciencia, entonces de nuevo todo vuelve a su
cauce.
Nietzsche
dijo (y él tiene muchos puntos de vista interesantes que revelar)
que los seres humanos somos puentes, no seres. Que somos un puente;
algo que hay que cruzar. No puedes construir una casa sobre un
puente. Eso es lo que Jesús dice: «Atraviésalo. No construyas tu
casa sobre él, es sólo un puente». La frase de Nietzsche es: «El
ser humano es sólo un puente entre dos eternidades: la eternidad de
la naturaleza y la eternidad de Dios». Todo es perfecto en la
naturaleza, todo es perfecto en Dios. El ser humano es un puente,
está justo en la mitad; mitad naturaleza y mitad Dios. Ese es el
problema; está dividido.
OSHO.

Comentarios
Publicar un comentario